La Hermandad
Historia · Carácter · Sede
Historia
1523 | 1940 | El Viso del Alcor
La antigua Vera‑Cruz
La devoción a la Santa Vera‑Cruz en El Viso del Alcor se remonta a 1523, cuando el gremio de zapateros fundó la Cofradía de la Santa Vera‑Cruz en la actual parroquia de Santa María del Alcor, entonces eremitorio de franciscanos, y más tarde se estableció en la ermita de San Sebastián. Daba culto a un lienzo del siglo XVI que representaba a Cristo crucificado expirando, sustituido en 1602 por una talla de Juan Gómez, presbítero y discípulo de Martínez Montañés.
En 1713 se fusionó con una cofradía de la Santa Cruz radicada en la ermita de San Sebastián, y al año siguiente se redactaron nuevas Reglas. En 1847 quedó agregada a la Hermandad Sacramental y, a lo largo del siglo XIX, terminó por extinguirse.
El Rosario
A principios del siglo XVII ya existía en la parroquia un culto a la Virgen del Rosario. A comienzos del XIX la Hermandad del Rosario era una corporación de mujeres que organizaba los rosarios de la aurora, con coplas cantadas a la Virgen. En 1920 se levantó por suscripción popular la Capilla del Rosario, a iniciativa del párroco D. Primitivo Tarancón.
Los incendios de 1936 destruyeron la talla del Crucificado de Juan Gómez y las imágenes de la parroquia y de la capilla, que quedó semidestruida. Con ellas se apagaron las antiguas congregaciones.
La refundación de 1940
El 18 de diciembre de 1940, a las nueve y media de la noche, seis jóvenes visueños se reunieron en el número 24 de la calle Real: Cándido Borrego Jiménez, Tomás Vázquez, Matías Bonilla, Manuel Jiménez, Joaquín Roldán y Alfonso Martín. Animados por el párroco D. José Olavarrieta, decidieron fundar la actual Hermandad uniendo en ella la desaparecida Vera‑Cruz y la decadente Hermandad del Rosario.
En 1941 Cándido Borrego fue elegido primer Hermano Mayor. Los jóvenes restauraron la Capilla del Rosario y encargaron al escultor José Rivera una imagen de la Virgen del Rosario, bendecida el 10 de febrero de 1941. En 1942 el imaginero trianero José Navía Campos talló el Stmo. Cristo de la Vera‑Cruz, que en la Semana Santa de 1943 salió junto a la Virgen en un mismo paso.
En 1952 la Virgen de Rivera fue sustituida por la actual, obra de Manuel Pineda Calderón. En 1957 la Autoridad Eclesiástica aprobó las Reglas, siendo Hermano Mayor D. Manuel Martín Santos, y ese mismo año se estrenaron un nuevo paso para el Señor y el paso de palio de la Virgen. En 1979 un nuevo grupo de jóvenes dio un renovado impulso a la Hermandad, que se vinculó a la Confraternidad de la Vera‑Cruz.
Fechas destacadas
- Cofradía de la Vera‑Cruz
- 1523
- Capilla del Rosario
- 1920
- Fundación de la Hermandad actual
- 18 de diciembre de 1940
- Stmo. Cristo de la Vera‑Cruz
- 1942
- María Stma. del Rosario
- 1952
- Aprobación de las Reglas
- 1957
- Hermanos
- Más de 1.000
Carácter franciscano
Nuestra Hermandad lleva en su título el nombre de Franciscana. Sus raíces lo explican: la antigua Cofradía de la Vera‑Cruz nació en 1523 en un eremitorio de franciscanos, como tantas cofradías de la Vera‑Cruz extendidas por la predicación de la Orden de San Francisco, custodia de los Santos Lugares.
Desde ese espíritu vive su fe: la contemplación de la Pasión de Cristo y de su Cruz, la sencillez, la fraternidad entre los hermanos y la caridad con los más necesitados. La Hermandad forma parte de la Confraternidad de la Vera‑Cruz.
Sede: la Capilla del Rosario
La Hermandad tiene su sede canónica en la Capilla del Rosario, donde reciben culto el Stmo. Cristo de la Vera‑Cruz y María Stma. del Rosario, y desde la que sale cada tarde de Jueves Santo.
La capilla se levantó en 1920 por suscripción popular. Semidestruida en 1936, la restauraron en 1941 los fundadores de la Hermandad, y en el verano de 2007 se acometieron nuevas obras, durante las que los Titulares se trasladaron a la parroquia de Santa María del Alcor. En los últimos años la Hermandad trabaja en la restauración del patio de la capilla, para recuperar y poner en valor este patrimonio de El Viso del Alcor.
La Casa Hermandad, en la calle Hondilla, 21, acoge la secretaría, los cabildos y la vida diaria de los hermanos.